Ruta de los Castillos y las...Botellas
Como cada año, tras la celebración de los fuegos artificiales, los jóvenes de Alcalá se quedaron en los aledaños de la Mota, donde habían subido para contemplarlos. Allí al amparo de la oscuridad y tras el refugio de las murallas se dedicaron a beber, y a beber... y a beber...Vamos que no hicieron otra cosa.
El resultado a la mañana siguiente era espectacular, pero de malo. Desde muy temprano, los servicios de limpieza se esmeraron para que cuando el sol saliera no quedaran restos...





La historia se repitió al día siguiente, sabado...
Enhorabuena, jovenes...Habéis creado la Ruta de los Castillos y las Batallas Botellas.

